IMPACT OF INFORMATION AND COMUNICATION TECHNOLOGIES (ICT)
IN THE PROFESSORS AND STUDENTS ROLE WITH IN HIGHER EDUCATION
Se realiza una mirada crítica y prospectiva sobre el impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el rol del docente y discente en la educación virtual, sus nuevos espacios de comunicación, importancia y aplicación en la sociedad de la información y del conocimiento, sus posibilidades, limitaciones e implicaciones en la transformación de la práctica educativa para alcanzar la excelencia académica. Se tomó el curso académico de Empresa Radiofónica de la carrera de Comunicación Social de la Pontificia Universidad Javeriana, orientado por el autor, en el cual se retomaron puntos referenciales sobre el impacto de las tecnologías en el mismo, con el ánimo de vislumbrar algunas articulaciones con el rol del alumno y del docente en los ambientes virtuales y el papel que juegan ambos en el proceso de construcción y de difusión de la información y el conocimiento. Se implementó una metodología de investigación que permitiera la planeación, la evaluación y la codificación de datos y de información para establecer el impacto de las TIC, arrojando como conclusiones la adopción de nuevos paradigmas de educación, de información y de socialización del conocimiento, modernos enfoques pedagógicos y metodológicos y nuevas formas de interacción y de comunicación.
Diseño metodológico, se basa en las modalidades de investigación exploratoria y no experimental: descriptivo, comparativo, correlacionar, encuesta(3) y ex post facto McMillan y Schumacher (2005), cuyo propósito fue examinar sus características Tejada (1997) y obtener información sobre las actitudes, creencias y opiniones de los destinatarios del estudio, facilitando un conocimiento previo y detallado de la situación analizada, lo cual permitió determinar los referentes empíricos y diseñar las estrategias de recolección de información, con miras a la consecución de datos para la sistematización del mismo. La variable dependiente se basó en las TIC, principalmente en la Plataforma Virtual de la Pontificia Universidad Javeriana, en el curso de Empresa Radiofónica, apoyado por computadores y por programas de software.
DESARROLLO DEL CURSO ACADÉMICO: se constató una experiencia positiva para los alumnos, aunque se detectaron algunos problemas que ellos mismos expusieron en las valoraciones, entre ellos la interacción, el rol del docente y del discente en el proceso de enseñanza y aprendizaje en ambientes virtuales. La revisión de algunas producciones del curso, el aumento de publicaciones más rigurosas y de bibliografía, y prestar mayor atención a la sección de P+F (preguntas más fuertes).
VALORACIÓN: se evaluó una población de 40 estudiantes, consultados sobre los aspectos que habían considerado de mayor interés en el impacto de las TIC en su proceso de aprendizaje. El 98% se conectó a la Plataforma entre 10 y 25 veces, el 92% manifestó sentir un cambio en el rol del docente y del discente, el 12% afirmó la falta de interacción a través de la red y el 92% resaltó el incremento del volumen de información disponible sin necesidad de desplazarse de su lugar habitual o de trabajo.
Un 80% destacó la diversidad de posibilidades que aportó el recurso; otros explicitaron aspectos que posiblemente se podrían considerar implícitos en algunas de las respuestas anteriores, tales como resaltar la comodidad en el proceso de aprendizaje, la actualidad de las informaciones y encontrarse dentro de un entorno nuevo (45%). Una minoría puso de manifiesto algunas ideas que, desde nuestra perspectiva, presentan un elevado interés, tales como la posibilidad de que la Plataforma, con apoyo de Internet, se convierta en un canal fundamental de diferentes cursos académicos.
En referencia a los problemas con los que se encontraron al establecer las conexiones, una minoría, tres alumnos, de 40 que respondieron, manifestaron no haber tenido ninguna clase de dificultades, mientras que el resto de ellos declararon no haberse encontrado con inconvenientes de diversa índole. Algunos problemas fueron presentados por deficiencia de la infraestructura disponible, lentitud de acceso/transmisión de datos y pocos computadores, conectados a la red.
Los alumnos percibieron las principales debilidades y fortalezas que generan las TIC en el curso de Empresa Radiofónica. En algunas oportunidades hubo que enviar un mensaje personal por correo electrónico o por fax, o llamarlos por teléfono para conocer por qué de su “silencio”; del no envío a tiempo de sus tareas, o por qué no interactuaban con sus compañeros. Sin embargo, a través del tiempo se facilitó una permanente interacción interpersonal con los estudiantes, en otras, se presentó mayor comunicación, especialmente con los propios compañeros, lo que permitió observar su cambió de hábitos: de ser pasivos a ser responsables de su propio aprendizaje, asumiendo un papel activo. Igualmente, se identificaron con los materiales que el facilitador preparó: el módulo, las guías, las lecturas complementarias, los audios y los videocasetes, así como con la propuesta multimedia e interactiva que desarrollaron. Varios estudiantes evidenciaron la falta de hábitos de lectura y pocas habilidades en escritura, aunque en un principio fue muy difícil acostumbrarlos a leer y escribir, su progreso fue en aumento.
El 22% expresó su deseo de haber complementado su aprendizaje con audio conferencia, teleconferencia audio gráfica o por videoconferencia. A pesar de esto se incorporaron nuevos materiales producidos por los diferentes grupos de estudiantes. El 87% destacó los contenidos desarrollados en CMC (comunicación mediada por computador), su presentación, accesibilidad y funcionalidad de los enlaces, la calidad, la variedad y la dinámica de las interacciones (tutor-aprendices, aprendices-aprendices, aprendices-otros expertos). Asimismo, este ambiente exigió trabajo cooperativo, por lo cual el estudiante debió familiarizarse con las técnicas de trabajo en grupo y las demás opciones de presentación de temas: seminarios, debates, presentación de casos, elaboración de informes y resúmenes.
La comunicación mediada por computador (CMC) fue clara y explícita en cada tarea, la pronta respuesta a los interrogantes, el desarrollo de actividades intercomunicativas entre los alumnos y su forma de actuar aseguró que el entorno de aprendizaje con uso de las TIC fuera favorable al estudiante. Un 91.9% de los alumnos expresaron tener ordenador en casa, y el 93.2% consideró tener fácil acceso a un computador en la universidad.
Se evidenció que estos mecanismos de aprendizaje en un contexto CMC requieren una lenta adaptación, tanto de parte del aprendiz como del tutor, dejando como experiencia que la primera o las dos primeras semanas de un nuevo 17curso deben dedicarse a actividades de ambientación al entorno y no a intensas actividades de aprendizaje.
En cuanto al aprendizaje colaborativo se retomó la metodología del trabajo en grupo aplicándola satisfactoriamente, aunque los estudiantes en algunas oportunidades manifestaron estar distantes unos de otros, sin embargo, la colaboración y el empeño de interactuar con los materiales del curso académico y con las actividades como debates, estudios de casos, simulaciones, ensayos colaborativos con el apoyo del tutor fue fundamental.
El 97% de estudiantes asistió a las tutorías presenciales con los mismos ánimos, a pesar que muchas veces sin haber leído detenidamente el módulo o realizado algunos ejercicios previamente consignados en la guía de aprendizaje o sin ninguna pregunta elaborada específicamente. En ocasiones, se encontraron medios para solucionar por parte del mismo alumno los interrogantes presentados durante su autoaprendizaje, en algunas hubo necesidad de tutorías independientes con material de apoyo y trabajo colaborativo. El 82% del curso lo hizo sin clase magistral e incluso en algunas ocasiones sin la presencia del profesor.
En cada sesión, se preguntaba si los contenidos eran lo suficientemente claros y didácticos para entender lo que se pretendía explicar, hallando respuestas positivas, pero también algunas negativas por falta de atención de los discentes. Cuando se presentaron dificultades en la Plataforma Virtual, el Departamento de Informática de la Universidad, estuvo atento para suministrar las ayudas adecuadas y la asesoría permanente tanto al docente como a los discentes, lo que facilitó el manejo en los procesos de las diferentes unidades del curso y del ajuste del material presentado.
El resultado de mayor impacto, se evidenció en el cambio en el rol del docente y del discente en el 92%, con apoyo virtual, sus nuevos espacios de comunicación, su importancia y su aplicación en la sociedad de la información y el conocimiento, sus posibilidades, sus limitaciones y sus implicaciones en las transformaciones de la práctica educativa. Se destacó la invitación a los estudiantes a autoevaluarse y a evaluar el curso, dando entrada a un formato electrónico que fue diseñado previamente dando como resultado que el proceso de aprendizaje fue bueno, pero que se necesita ajustarlo para su óptimo desarrollo.
Las TIC en el nuevo rol del discente: el alumno en la utilización de la mayoría de las funciones de las TIC aplicadas al curso académico mencionado pasó de ser un receptor pasivo de conocimientos a ser, en general, una parte activa de su aprendizaje, se basó en la autoestima, la motivación, la disciplina y la confianza. Las TIC facilitaron a los estudiantes la aplicación de aprendizaje a situaciones de trabajo a través de modelos y ejemplos virtuales. El 98% se conectó a la Plataforma, como se constató en el estudio. El impacto del proceso permitió entender el presente tecnológico de cada alumno y, por ende, proyectar de una manera razonable, el futuro de cada uno en la aplicación de otros cursos académicos, lo que generará nuevos paradigmas de información y de socialización del conocimiento, modernos enfoques pedagógicos, producción y gestión de contenidos (LCMS), metodologías y procesos de interacción y de diálogo en los procesos de aprendizaje.
Las TIC facilitaron la posibilidad de realizar un aprendizaje personalizado, presentando contenidos en función de las preferencias, los conocimientos previos y objetivos de aprendizaje. Además, les permitió estudiar a su propio ritmo y acceder a los contenidos de forma independiente debido a las posibilidades de reorganizar y reorientar sus procesos académicos, con el fin de mejorar de manera continua y permanente sus habilidades y competencias en el uso y aplicación de las tecnologías.
Igualmente, mejoraron el proceso de aprendizaje al permitir la organización y almacenamiento del conocimiento. Las funciones en el rol del discente fueron codificar el conocimiento de modo que fuera sencillo e identificable a los atributos y las características que las hicieron relevantes. Además, se socializó el conocimiento con el objeto de garantizar una rápida asimilación del mismo, aunque un 63% evidenció la inexperiencia en el uso del entorno. A pesar de ello, se facilitó la transferencia de información, el análisis y la interacción necesaria para cumplir con el proceso de aprendizaje, el cual contó con tres áreas fundamentales: los contenidos, la plataforma tecnológica y los servicios que se derivaron de una adecuada recepción de los contenidos, con el uso de la infraestructura tecnológica, aunque el 22% manifestó la poca formación teórica destinada al conocimiento del medio.
El alumno usó para su estudio una estructura abierta donde el espacio no fue sinónimo de lugar fijo; en donde las 18 aulas no fueron los principales sitios de enseñanza-aprendizaje; el trabajo de campo, la búsqueda y la preparación de temas fueron eficientes sin la presencia del profesor; no pensó en ser receptor pasivo sino en perceptor activo. El 92% resaltó el aumento del volumen de documentación disponible en el curso mencionado. El uso de la red fue aceptable y garantía para obtener información, sin embargo el 12% expresó la falta de interacción a través de la red. El alumno afrontó un nuevo rol que fue diferente del tradicional, ya que al interactuar con los contenidos, fue más activo en preguntas, desarrolló su capacidad de trabajo en grupo y tuvo más responsabilidad sobre su propio aprendizaje.
Nuevos cambios, nuevos retos para el docente: en los últimos cinco años en el desarrollo de diferentes cursos académicos, con apoyo del e-learning, el autor experimentó varios cambios en su papel como facilitador del proceso, como lo evidencia el resultado del presente estudio en el curso de Empresa Radiofónica; el 92% de los alumnos manifestó un cambio en el rol del docente. El uso de las TIC produjo modificaciones significativas en el planteamiento y la planificación de la acción como profesor, comenzando por la elaboración del material y los recursos asociados al proceso cotidiano de trabajo con los alumnos.
Esto planteó un nuevo paradigma estructural en el quehacer educativo que conllevó a la inserción de las TIC en el contexto de enseñanza-aprendizaje, con orientación pedagógica y didáctica y la asimilación de nuevos medios.
Conocer a los distintos usuarios del sistema de interacción fue fundamental, saber sus capacidades tanto físicas como cognitivas; sus habilidades; sus formas protocolarias de interacción y de relacionarse con los demás y con el entorno; identificar los contextos particulares para establecer su relación de interacción y el desarrollo de rituales y protocolos fue fundamental. Esto permitió crear una interacción adecuada para la finalidad que se buscaba dentro del contexto propuesto, de forma que ésta resultó amigable, agradable y estimulante.
El docente se enfrentó a una nueva cultura educativa, a un nuevo rol y escenario. El reto fue asumir la virtualidad como nueva metodología de enseñanza-aprendizaje, ofrecer la oportunidad de ejercitar estrategias cognitivas, la exploración e innovación, planeación y supervisión de las diferentes actividades-aprender a aprender- y reorientar el modelo para insertar la autoevaluación como instrumento primordial para aprender del error, compartir experiencias con los pares y asimilar la evaluación formativa como un instrumento integrado a la formación y el cambio.
Al implementar las TIC, se profundizó en la comprensión del mundo en el que viven mis alumnos; se estuvo atento a los continuos cambios tecnológicos y sociales para adaptarlos a los retos, entre los cuales: estar abierto al desarrollo de nuevas habilidades mediadas por las TIC, propiciar la interacción, dispuesto al co-aprendizaje y a la co-construcción de conocimiento con los estudiantes. El docente fue flexibilidad en modos, ritmos y tiempos de aprendizaje, fue orientador de un aprendizaje significativo, participativo-activo, oportuno en la retroalimentación del proceso, proactivo y recursivo frente a las diferentes experiencias y dificultades que se presentaron.
En consecuencia, el papel como facilitador fue promover, para el desarrollo integral de los alumnos, herramientas adecuadas para su aprendizaje, ser gestor de aprendizajes significativos, tener actitud de indagación y de creación, capacidad para trascender en conocimientos disciplinares y pedagógicos, traductor de deseos y de aspiraciones de superación de los estudiantes, permitir en cada uno de ellos el crecimiento y la expresión de sus propias capacidades.
Se centró en el aprendizaje y no en la transmisión de información, se replanteó el currículum en forma pertinente a los contextos, además habilidad para seleccionar y secuenciar contenidos y ser animador y estimulador dentro de un ambiente donde la sociedad del conocimiento, las tecnologías de la información, los multimedia y las telecomunicaciones aportaron nuevos roles y significados (Rheingol, 1966).
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